Duriel Club de Vinos y Gourmet trabaja para crear un mundo de experiencias, sensaciones y emociones.
Consejos de vino y maridaje
NUTRICIÓN Y ALIMENTACIÓN ADECUADA A LA EDAD INFANTIL
La nutrición y la alimentación es uno de los factores determinantes de salud en la vida y cuenta con la ventaja de que es fácilmente modificable, al contrario de lo que ocurre con los condimentos genéticos.
NUTRICIÓN Y ALIMENTACIÓN ADECUADA A LA EDAD INFANTIL
Los hábitos alimenticios de los niños en España han cambiado y también en los mayores. De hecho no sólo ha habido un cambio en los usos culinarios sino también en el estilo de vida y que tiene que ver fundamentalmente con la falta de actividad física.

Alimentar adecuadamente es algo más que proveer de alimentos suficientes al organismo para el crecimiento del cuerpo; en una alimentación adecuada intervienen además de una buena selección de alimentos, la situación socio-familiar, los hábitos y costumbres (alimentarios, religiosos, etc.), la educación, el nivel cultural, etc. Tanto el papel de los padres, como la influencia de los educadores, de otros niños y de los comedores escolares, van a actuar de forma decisiva en la adquisición de hábitos de alimentación saludables. Y hay que predicar con el ejemplo, es decir, los padres han de ser los primeros que deben comer frutas, verduras y pescado en casa, y hacerlo en la mesa y con sus hijos sentados con ellos. Los más pequeños aprenden por imitación, hay que enseñarles cuanto antes lo importante que es comer variado, aportándoles refuerzos positivos cada vez que adopten conductas negativas frente a una comida o un tipo de alimento, y en tal caso decirles algo así: “vas a crecer mucho o te vas a hacer más fuerte…”. Así será mucho más fácil que ellos también coman bien… De este modo se contribuirá activamente a evitar trastornos de salud en la edad adulta, entre ellos la obesidad.

Es importante mantener una dieta equilibrada, insistir en que todos los alimentos son necesarios. Una malnutrición, ya sea por escaso aporte o por aumento de necesidades, puede suponer un crecimiento pobre del niño. Hay que tener en cuenta que las necesidades nutricionales van disminuyendo en relación al peso, y tienen mayores necesidades energéticas según el ejercicio físico que realizan y el sexo.

Hay que insistir en la prevención de problemas de salud propios de etapas del adulto, que están influenciados por la dieta como la obesidad, hipertensión e hipercolesterolemia.

REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES

Los niños son un grupo de población con alto riesgo de sufrir malnutrición cuando se mantienen dietas carenciales debido a escasas reservas y también son proclives a sufrir deshidratación y alteraciones digestivas.

Habitualmente el problema clínico que aparece es el desarrollo de estados carenciales sobre todo en macronutrientes. Esto se debe a que las fuentes alimentarias de estos nutrientes pertenecen al grupo de alimentos peor tratados por la población infantil: verduras, frutas frescas, pescados. Las deficiencias en vitamina D, ácido fólico y zinc son las más comunes entre los escolares de las sociedades industrializadas. Estas necesidades de nutrientes pueden ser cubiertas en esta etapa de la vida, mediante el consumo de alimentos de los siguientes grupos esenciales:

• Leche y productos lácteos
• Cereales, legumbres y tubérculos
• Verduras y frutas
• Carnes, huevos y pescados

Centrándonos en los requerimientos nutricionales, estudiemos las necesidades en esta etapa de la vida:

• Del 50 al 55% de las calorías deben aportarlas los hidratos de carbono. De ellos, el 90% deben ser hidratos de carbono complejos (cereales, tubérculos, legumbres, frutas) y el 10 % en forma de azúcares simples. Debe moderarse el consumo de sacarosa, para prevenir la caries dental, hiperlipemia y la obesidad.

• Del 10 al 15% de las calorías deben aportar la proteínas de alto valor biológico (1,2g/kg/día, con un 65% de origen animal).

• Del 30 al 35 % de las calorías deben aportar las grasas, con un reparto de monoinsaturadas (aceite de oliva, frutos secos), 10% de poliinsaturada, especialmente Omega 3 (pescados), y hasta el 10% restante como grasa saturada.

• No deben sobrepasar la cifra de 100mg/1.000 kcal de colesterol total.

Esta ración energética debe repartirse entre 4 comidas, en la siguiente proporción: 25% en el desayuno, 30% en la comida, 15% en la merienda y 30% en la cena durante la etapa más infantil.

DISTRIBUCIÓN DIARIA DE LA INGESTA

Las múltiples encuestas realizadas sobre alimentación infantil en este periodo de edad revelan una serie de errores comunes, el más frecuente es un inadecuado reparto energético durante la jornada debido a ingestas de desayunos hipocalóricos. El desayuno lo hacen de forma rápida y generalmente solos, por lo que suele ser escaso y deficiente. Existe una correlación positiva entre el mayor consumo energético en el desayuno y un mejor rendimiento escolar.

Además otro factor importante que revela datos sobre errores en la alimentación de los niños es el consumo elevado de ácidos saturados, sal y colesterol vehiculizado por la ingesta excesiva de bollería industrial, frituras y carnes precocinadas. Asimismo, existe una ingesta elevada, de azúcares de absorción rápida y bebidas azucaradas, ricas en calorías y pobres en nutrientes interesantes.

Dependiendo de la edad del niño el reparto o distribución energética diaria será:

• DESAYUNO: 25 % de la ración diaria calórica
Esta comida se hace tras 12 horas de ayuno. Un buen desayuno evita el picar entre horas y mejora las actividades escolares de la mañana. También evita una comida excesiva a mediodía. Esta es la comida familiar que debería ser más calmada, cálida y de mayor convivencia.

• COMIDA: 30 % de la ración diaria calórica
En la mayoría de los casos tiene lugar en el comedor escolar. Suele ser una comida excesiva en cantidad ya que si el niño, como hemos dicho anteriormente, no ha desayunado lo necesario, tiene hambre. Lo correcto es que fuera una comida más o menos ligera para que el rendimiento escolar o de ocio de la tarde sea adecuado.

• MERIENDA: 1 5% de la ración diaria calórica
La merienda ha de ser bastante completa: lácteos variados, pan, cereales, fruta, etc. Debe ser una ingesta importante pero breve, así tendrá hambre a la hora de cenar.

• CENA: 30 % de la ración diaria calórica
La cena ha de ser sencilla. Aunque si no se sabe bien lo que ha comido, debería reforzarse en lo que suele faltar, verduras, pescado y lácteos.

Aunque a veces es difícil adaptar los ritmos de vida a este tipo de recomendaciones, debemos intentar que la mayor parte de las calorías se aporten al principio del día y evitar en lo posible que los niños se acuesten con el estómago lleno.







Síguenos >
Bodega Club Duriel - Tienda de Vinos Online | clubduriel@gmail.com - Telf: 622 370 517 - Condiciones de venta - Protección de datos
Neuron Soluciones